Lección de vida

Ésta es una de las historias que más nos ha conmovido en la Escuela de Lights of Hope. Es la historia de Abdul. A él va dedicada, contada por cada uno de nosotros dos. La hemos escrito a mano en nuestro diario y ahora la reflejamos en nuestro blog. No os la perdáis. Merece mucho la pena.

Lee aquí nuestra historia con Abdul, nuestro brother.

Diego: 

IMG-20150802-WA0001

Los dos brothers, Abdul y Diego

“Hoy he vuelto cansado, pero más feliz que ningún día. Los chavales nos admiran. Y nosotros les admiramos a ellos. Esta vez, los alumnos eran más mayores y hemos podido comprobar su alegría plena y sus ganas de aprender. No sólo eso: también su humildad y su empatía, su aprecio por la familia y por los que quieren. Con esto me refiero, en concreto, a Abdul, al que llamamos brother, porque él nos ha empezado a llamar brother a mí y sister a mi hermana. Nos tiene mucho cariño y nosotros a él.

A la hora de comer, nos han puesto la misma comida que ayer. Pues bien, nuestro brother tenía su comida, como todos, y su hermano más pequeño le estaba esperando en la calle, junto a una ventana de la Escuela. El pequeñajo que estaba fuera no pasaba de los 4 años. Y no sabemos por qué, pero no va a la Escuela. Nuestro brother se ha acercado a la ventana y le ha dado a su hermano su comida para que éste comiera, quedándose él sin ningún tipo de comida. Aitana y yo nos hemos quedado flipando. ¿Cómo un niño puede tener esa responsabilidad, esa empatía y esa necesidad de proteger a su hermano pequeño? Siento admiración plena por nuestro brother. Aún recuerdo el acto de regalarle su comida a su hermano pequeño y se me ponen los pelos de punta, los ojos llorosos y no puedo dejar de pensar en la carita de nuestro brother, una carita que jamás olvidaré. Ahora mismo, mi ídolo y mi modelo a seguir es un chaval de 10 años. ¡¡¡Quién lo diría!!! Finalmente, Aitana y yo hemos compartido mi comida y le hemos dado la de Aitana a nuestro brother, que se la ha comido gustosamente. Lo más llamativo es que hemos tenido que pensar un par de veces qué hacer. Y él ni siquiera ha dudado dárselo a su hermano. Además, cuando le di la comida de Aitana, me la rechazaba, porque él decía que tenía que comérsela ella. Finalmente, le dije que nosotros íbamos a compartir mi comida, que íbamos a comer algo más después y casi le he obligado a comer.

En fin. Sentimientos que no puedo ni quiero explicar en una simple hoja de papel y que al pensar en todo eso se convierten en lágrimas, en una mezcla de sensaciones de pena, de alegría, de admiración, de rabia….”

Aitana:

Abdul, con su sister, Aitana

Abdul, con su sister, Aitana

“Mientras comen su comida, nosotros estamos en la zona del cole donde están las clases 3 y 4, con algunos niños. Hay niños que se asoman a la ventana para ver la calle. En ese momento, vemos que uno de los niños, del que nos hemos hecho amigo y que nos llama brother y sister, le da su comida a otro niño, más pequeño, que está en la calle y que tendrá unos 4 años. Abdul, que se llama nuestro nuevo brother, nos cuenta que el niño de la ventana es su hermano. Yo me quedé alucinada. Y Diego, igual.

O sea, lo único que tiene Abdul para comer se lo da a su hermano pequeño. Nuestro brother, Abdul, tiene 10 años. Normalmente, a esa edad, los niños solo piensan en ellos mismos. Y, sin embargo, Abdul ha dado todo lo que tenía para que su hermano coma. Es de admirar. Abdul nos ha contado que tiene 5 hermanos y 2 hermanas. Nosotros, al ver ese gesto suyo, le hemos dado una de nuestras comidas. Yo he entretenido a un grupo de niños para que Diego pudiera darle la comida sin que los demás le vean. Aún así, Abdul la rechazaba. Si tenía yo hambre, ¿cómo no la iba a tener él? Después de que Diego insistiese y el chaval aceptase, se ha dado cuenta de que yo me había quedado sin comida. Y, claro, ha querido dármela. ¿Se puede ser más mono y más considerado? ¡¡¡Cuánta responsabilidad en un cuerpo tan pequeñito!!! Al final, Diego le ha convencido para que se comiera la comida, diciéndole que nosotros íbamos a compartir la nuestra. Una lección muy grande que viene de alguien muy pequeño”.

Y hasta aquí, esta historia contada por nosotros dos, copiada de nuestro diario. Hay muchas historias e intentaremos contaros más. Y hay muchas cosas que nos llaman la atención. Por ejemplo, a los niños les encantan los lápices de colores que llevamos. Y, en cuanto acaban la actividad, hacen todo lo posible por devolverte el lápiz. Ninguno hace ningún acto de esconder los lápices o quedarse con ellos. Al contrario.

También nos llama la atención que si se te cae algo al suelo ellos van corriendo a recogerlo, diciéndote ‘no te preocupes’. En otro momento nos pusimos a sacar punta a los lápices. Y, claro, el suelo se llenó de virutas. Cuando nos pusimos a recogerlo, Abdul y otro niño nos apartaron con mucha delicadeza y comenzaron a recoger las virutas, hasta dejar el suelo limpio. Son niños muy atentos, nosotros no tenemos que preocuparnos por nada, ellos lo hacen todo.

Anuncios

Un comentario el “Lección de vida

  1. Hola Aitana y Diego soy Antonio el marido de Lola (la del betis) de Talavera de la Reina, deciros que me parece maravilloso lo que estáis haciendo en Calcula, seguro que vosotros sois los primeros en enriquecernos espiritualmente con esta experiencia que os brindado la vida, aprovecharla a tope .

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s